Trump, autoperdón y la desaparición del sentido común

El presidente de Estados Unidos de América Donald Trump, a quien los españoles no hemos votado ni podríamos votar, pero que tiene el botón nuclear que nos afecta a todos, al parecer quiere perdonarse a sí mismo, además de a sus allegados. Según las noticias difundidas en medios de comunicación muy serios, ha preguntado a sus asesores si  se puede perdonar a sí mismo y a sus allegados las hipotéticas irregulares, o lo que sean, cometidas en el resbaladizo tema de todos conocido, con el llamado perdón presidencial, y ha soltado un tuit, como el que suelta una pedrada, con lo que parece una indirecta o un aviso. El perdón presidencial es ese extraño indulto, o lo que sea,  que recibió el que acababa de empezar a ser expresidente Nixon cuando lo del Watergate, del siguiente presidente de Estados Unidos; o sea, de quien hasta inmediatamente antes había sido su vicepresidente porque cuando dimite un presidente en Estados Unidos el vicepresidente lo sustituye, enlace aquí, Proclamation 4311 of September 8, 1974

Si eso es así; Trump plantea pues que ni siquiera sea necesario dimitir para que su sucesor y mano derecha, si quiere, perdone; guisárselo y comérselo.

El presidente de Estados Unidos cree pues, al parecer, que es susceptible de pensarse con lógica, y racionalmente, y jurídicamente admisible, que uno se perdone a sí mismo, siendo perdonador y perdonado. Porque el perdón presidencial es, según cree, omnipotente, y llega hasta la omnipotencia jurídica de saltarse la lógica de que uno no puede ser a la vez perdonante y perdonado, y el principio básico de responsabilidad en un Estado de Derecho por el cual nadie está exento de control y rige la separación de poderes. A continuación un párrafo de El País:

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Trump pardoning himself would create a constitutional crisis that makes Watergate look minor, says historian. A law professor has also said that a self-pardon would be unconstitutional“. Enlace aquí,  y aquí :

That tweet came in the context of other complaints about the scope of the investigation into Trump and Russian electoral interference headed by special prosecutor Robert Mueller, a frequent target of Trump’s ire. […] One source told the Post this week that the president “has asked his advisers about his power to pardon aides, family members and even himself in connection with the probe,” and another person said that “Trump’s lawyers have been discussing the president’s pardoning powers among themselves.”

Leo incluso que un profesor de Derecho de la Universidad de Chicago sostiene en el New York Times que hasta sería delito, no ya solo abuso de poder, incluso si perdona a sus allegados, enlace aquí. trump 10

“Yet federal obstruction statutes say that a person commits a crime when he “corruptly” impedes a court or agency proceeding. If it could be shown that President Trump pardoned his family members and close aides to cover up possible crimes, then that could be seen as acting “corruptly” and he could be charged with obstruction of justice. If, as some commentators believe, a sitting president cannot be indicted, Mr. Trump could still face prosecution after he leaves the White House.

There is strong support for the claim that the obstruction statutes apply to the president.

Y aquí el Washington Post:

“Can Trump pardon himself?
This one’s trickier. In short: Probably not.

From our May article on the question:

“We can all only speculate what would happen if the president tried to do it,” said [Kalt]. “We’re all just predicting what the court would do if it happened, but no one can be sure.” …

Kalt’s got an opinion about what the Supreme Court would do if Trump (or any president) tried to give himself a pardon: They’d throw it out. …

[A] pardon is “inherently something that you get from someone else,” he argued. That’s not explicit in the constitutional language, but, then, other boundaries we understand for pardons aren’t either, such as our understanding that there need not be a criminal charge before a pardon. …

What’s more, “presidents are supposed to be limited,” Kalt said. “The president has all of this power, but he has a limited term. If he was able to pardon himself, that would project his power well past his term.”

Kalt makes a number of other arguments worth assessing. His point in short? A self-pardon would certainly have to be evaluated by the Supreme Court, and there’s not much reason to think that it would be upheld.

But Samuel Morison, who specializes in pardon law, wasn’t so sure. He sees the vagueness in the Constitution’s wording as leaving a lot of space.

“My opinion is that in theory that he could,” Morison said. “But then he would be potentially subject to impeachment for doing that.” Morison’s rationale is simple: “There are no constraints defined in the Constitution itself that says he can’t do that.”

Impeachment itself is specifically carved out of the presidential pardon power within the Constitution, so if Trump were impeached, he’d have no counter to that action.

Kalt, though, pointed to the Founding Fathers to offer ways in which they expected the power to be constrained.

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In our interview, Kalt mentioned that Nixon asked his attorneys before he resigned if he might pardon himself and received tentative approval. A number of people, including Walter Shaub, the recently resigned head of the Office of Government Ethics, point to a 1974 memo from the White House Office of Legal Counsel offering the opposite view.

“Under the fundamental rule that no one may be a judge in his own case, the President cannot pardon himself,” it read. However: “If under the Twenty-Fifth Amendment the President declared that he was temporarily unable to perform the duties of the office, the Vice President would become Acting President and as such could pardon the President. Thereafter the President could either resign or resume the duties of his office.”

In other words, Trump could temporarily hand over the reins to Vice President Pence, who could then issue Trump a pardon before Trump takes his power back. […]

Again: It would be up to the nine people on the Supreme Court to evaluate.

So much of all of this — the pardoning, the firing — comes down to two questions: How courts would interpret actions taken by the president and the extent to which he’d face political pressure for taking those actions. If the Supreme Court’s conservative majority backs Trump and his allies in the Republican caucus on Capitol Hill do as well, Trump has a nearly free hand to do what he wishes.

The system is set up for checks and balances. The question underlying all of this is, will the legislative and judicial branches use their checks on the executive branch.

The answer? We may soon see.

Y es una detrás de otra. Enlace aquí.

¿Cómo es posible haber llegado a esto? El presidente de Estados Unidos de América hará esta barbaridad jurídica insigne o no lo hará; no lo sabemos, y en estos momentos puede ser incluso una conjetura que haya consultado esa posibilidad, aunque son medios muy serios  quienes lo han difundido. Y el mero hecho de que siquiera se esté planteando, el mero hecho de que un presidente de Estados Unidos de América se plantee siquiera que es posible perdonarse a sí mismo,  o de que medios de comunicación den crédito a ello hasta el punto de efectuar análisis jurídicos, dice mucho de cómo está esto.

Y  si el sistema estadounidense en efecto permite eso, como hay quien dice, según hemos visto, tenemos un problema. En Estados Unidos  andaría con el maletín nuclear a mano un energúmeno irresponsable en el sentido vulgar y en el jurídico del término, un sujeto que no creo que sea excesivamente duro añadir que no merece más respeto a estas alturas que el que merece cualquier energúmeno con un arma mortal en la mano, o sea, no respeto sino miedo. Ese mismo individuo que es tan incapaz de separar su presidencia de su negocio y su familia que manda a su hija sin cargo público a que represente a Estados Unidos de América nada menos que en el G-20.

La barbaridad que dijo cuando el veto migratorio era un ataque de libro a la independencia judicial. Varios ataques, de hecho, y este es solo otro más, de una larga lista.

Apenas entrado Trump se sacó de la manga una alucinante ley que cuando la leí a poco no me da un pasmo jurídico, la  “Presidential Executive Order on Reducing Regulation and Controlling Regulatory Costs“, enlace a texto aquí.

No me refiero ya siquiera al veto migratorio, que me repugna, ni a la imposición de un código de vestimenta para mujeres, o a la pretensión de suprimir el Obamacare en un país donde hay gente que muere sin tratamiento médico o se empeña hasta las cejas para pagarlo; que ya es decir. Esta ley de “las gallinas que entran por las que salen” que veo que dicen por ahí que es “unconstitutional, illegal and stupid” por la cual para aprobar una norma hay que plantear derogar al menos otras dos, plantea el ordenamiento jurídico como un cajón de calcetines, en el que entra un máximo.

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Alguien que piensa en el ordenamiento jurídico como en un cajón de calcetines y que no distingue su familia de su gobierno es psicológicamente muy capaz de autoperdonarse.

Lo peor es que no está en nuestra mano hacer nada. Como la lluvia o el granizo, esto se nos impone, como una catástrofe natural, como lo que jurídicamente se llama caso fortuito o fuerza mayor.

Pero, bueno, sí podemos presionar a nuestros gobernantes y a la UE para que hagan algo.

Sí, soy una ingenua, ya lo sé; pero todo tiene su límite. Porque a estas alturas ya empiezo a pensar que hoy el Watergate ni siquiera habría merecido una portada de telediario, no digamos ya tener que irse, al menos si se tratara de gobernantes en España.

Y de independencia judicial, mejor ni hablamos.

Verónica del Carpio Fiestas

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Acerca de Verónica del Carpio Fiestas

Abogada desde 1986. Colegiada ICAM nº 28.303 Profesora de Derecho Civil en el Departamento de Derecho Civil UNED desde 1992 Despacho profesional: C/ Santísima Trinidad, 30, 1° 5, 28010 Madrid (España) Tf.(+34) 917819377 e-mail veronica@delcarpio.es Twitter @veronicadelcarp Página web personal www.delcarpio.es Tengo DOS blogs jurídicos: El bosque y los árboles https://veronicadelcarpio.wordpress.com/ Rayas en el agua https://elotroblogdeveronicadelcarpio.wordpress.com/
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