Sobre la otra Historia: lenguaje y derechos de la mujer

Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta”. Así empieza la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana de 1791 de Olympia de Gouges, una declaración que propugnaba la igualdad y que no fue ratificada por cuerpo legislativo.  Olympia, Olympe, de Gouges, murió, por cierto, guillotinada. En este enlace, el texto completo en francés.

1

2

Y es que cuando estudié Derecho nadie me explicó que la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadado de la Revolución Francesa de 1789, texto fundamental y fundacional en los derechos humanos,  no incluía a las mujeres.

6

7

Nadie me explicó que en este texto político y de derechos humanos esencial el término “hombre” no incluía   a varón y mujer, y que “ciudadano” significaba “ciudadano varón”, que el masculino era descriptivo; nadie se molestó en aclararme qué significaba el lenguaje. Tampoco nadie me contó que había existido una heroína llamada Olympe de Gouges que había propugnado la igualdad en plena Revolución Francesa, porque esa igualdad no existía ni se planteaba, y que  tuvo que escribir sobre los derechos de las mujeres porque los de los “hombres” no las incluían, y lo propugnó en vano. Y que argumentó, por ejemplo, y da escalofríos, que si la mujer tenía el derecho de subir al cadalso para ser ejecutada, debía tener también el derecho a poder subir a la tribuna para poder ser oída en materia política.

3

Igual que cuando estudié Derecho me contaron que el sufragio universal existía en España desde el siglo XIX; tampoco nadie me explicó que cuando en España el sufragio universal se implantó para los mayores de 25 años por ley electoral de 1890, enlace aquí, superando el sufragio censitario, ese “universal” excluía a la mitad de la población, las mujeres. Nadie me explicó que es falso y manipulador llamar a eso “sufragio universal”, que su nombre correcto debería ser “sufragio universal masculino”, y que es inadmisible que se hable de “sufragio universal” si excluye el voto de la mitad de la población por el hecho de ser mujer. Nadie me explicó que el lenguaje reflejaba lo falso, o, desde otro punto de vista, que el universo es masculino.

4

5

La otra Historia. Una anécdota. Algo que no significa nada. El lenguaje no significa nada. Y, naturalmente, tampoco significa nada que no me explicaran en una facultad de Derecho que en las declaraciones fundacionales de derechos humanos “hombre” y “ciudadano” no incluye a “mujer” y “ciudadana” y que “sufragio universal” no significa “sufragio universal”.

Ni tampoco significa nada que estemos en 2017 y que no haya habido en España nunca ningún presidente del Gobierno que no sea varón, y que, por tanto, cuando se hable de “expresidentes del Gobierno” en masculino no englobemos a expresidentes y expresidentas del Gobierno, porque expresidentas sencillamente no las hay, es decir, que el masculino es descriptivo y, por tanto, estemos hablando de expresidentes varones, ni que la foto oficial de las reuniones de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea en 2017 sea así.

9

La igualdad no hay ni que mencionarla, ni tampoco es necesario que el lenguaje la tenga en cuenta y refleje cuándo hay hombres y mujeres y cuándo las mujeres no están, porque la igualdad ya la tenemos, ¿no?

Por cierto, aquí voy a incluir unos datos:

11

10

  • Un grabado sobre “Diversos ejercicios prácticos de los alumnos y alumnas de primer curso: clase de gimnasia sin aparatos y clase de esgrima” de la Escuela Central de Gimnástica de Madrid, publicado en 1875, y que se conserva en el Museo del INEF de Historia del Deporte.

14

  • Una obra de teatro del escritor Juan Meléndez Valdés, del año 1784, con un coro de “zagales y zagalas”.

17

15

  • El Quijote, de Cervantes, con un texto sobre personas vestidas de “pastores y pastoras”.

16

  • El “Cantar de Mío Cid”, poema de hacia el año 1200, que habla de “mujeres y varones” y “burgueses y burguesas”, versión aquí y aquí.

12

13

Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta”.

Verónica del Carpio Fiestas

agua

Anuncios

Acerca de Verónica del Carpio Fiestas

Abogada desde 1986. Colegiada ICAM nº 28.303 Profesora de Derecho Civil en el Departamento de Derecho Civil UNED desde 1992 Despacho profesional: C/ Santísima Trinidad, 30, 1° 5, 28010 Madrid (España) Tf.(+34) 917819377 e-mail veronica@delcarpio.es Twitter @veronicadelcarp Página web personal www.delcarpio.es Tengo DOS blogs jurídicos: El bosque y los árboles https://veronicadelcarpio.wordpress.com/ Rayas en el agua https://elotroblogdeveronicadelcarpio.wordpress.com/
Esta entrada fue publicada en Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana, Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, derechos humanos, desigualdad, Historia, igualdad, lenguaje inclusivo, lenguaje político, Literatura, manipulación de la Historia, Olympe de Gouges y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Sobre la otra Historia: lenguaje y derechos de la mujer

  1. Genial. El poder del lenguaje y cómo la Historia y el Derecho responden a una perspectiva nada universal y muy excluyente. Con esta entrada se puede responder tanto a quienes desmerecen el lenguaje inclusivo como una tontería posmoderna, como a quienes defienden a ultranza el masculino genérico. ❤

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s