Rajoy y el Gobierno en funciones (y Tribunal Constitucional)

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D. Mariano Rajoy Brey ha dejado de presidir un Gobierno en funciones que ha estado en funciones diez meses, el más largo periodo en funciones de nuestra democracia, para pasar a presidir un Gobierno a secas. Como Gobierno en funciones se ha negado todo ese tiempo a dar cuentas a las Cortes, pretextando, primero, que la ley que regula qué es un Gobierno en funciones no estaba clara -incluso pidió un informe jurídico– y luego que, a la vista de lo que decía esa ley que al parecer no conocía, no rendía cuentas. Tres son las funciones básicas de las Cortes: legislar, elegir presidente del Gobierno y controlar al Gobierno; que el Gobierno se haya negado a ser controlado por las Cortes significa que una de esas tres funciones ha quedado vacía de contenido en lo que respecta a los aspectos de la función de control que pueden ejercerse estando el Gobierno en funciones, es decir, simplificando, que queda vacía de contenido. Como la situación era inédita, el Congreso, disconforme, hizo también algo inédito: planteó conflicto ante el Tribunal Constitucional, que este admitió a trámite en junio de 2016; en este artículo de la profesora de Derecho Constitucional Itziar Gómez puede encontrar todos los datos constitucionales, legales y de lo sucedido, y cuáles son los elementos que debería tener en cuenta el Tribunal Constitucional para la interpretación .

Este es el día, y ya lleva D. Mariano Rajoy Brey tiempo como presidente a secas, ya no en funciones,

boe-31-11-2016-nombramiento-rajoyque el Tribunal Constitucional aún no ha tenido a bien resolver sobre si un Gobierno en funciones puede estar descontrolado ilimitadamente.

Se ve que saber si las Cortes quedan indefinidamente vacías de contenido en una de sus tres funciones no corre tanta prisa como otras cosas.

Si el Gobierno en funciones y su presidente D. Mariano Rajoy Brey, ya no en funciones, se han quedado ya sin el desagradable capón del Tribunal Constitucional porque el Tribunal Constitucional se ha dormido la siesta, es pura casualidad y no prevaricación o mala fe de un Tribunal Constitucional que maneje una y otra vez su agenda de forma conveniente al Gobierno en funciones y no en funciones.

Curiosamente, el Gobierno en funciones de D. Mariano Rajoy Brey, mientras tanto, ha aprobado decretos-leyes, dictado reglamentos, nombrado altos cargos de todo tipo y firmado un acuerdo gravísimo de la UE sobre refugiados. Se ve que en eso no entraban los escrúpulos jurídicos de “lealtad constitucional” que a la conciencia jurídica de D. Mariano Rajoy Brey le impedía rendir cuentas a las Cortes respondiendo preguntas e interpelaciones y en comparecencias.

Miles de preguntas parlamentarias han quedado sin respuesta, quién sabe cuántas, y ya hasta definitivamente, si se incluyen  las que quedaron sin responder la anterior legislatura al convocarse las elecciones de 2016 y hasta las de la legislatura que finalizó en 2015 y que aún no estaban respondidas  al disolverse las Cortes.

Tenemos pues a un mismo Gobierno y un presidente que tiene el honor también inédito de no haber sido controlado durante tres legislaturas: pregunta-parlamentaria-tasas-upyd-17-9-2015

  • la parte final de la X Legislatura
  • la XI Legislatura completa
  • y lo que llevamos de la presente XII Legislatura.

Un ejemplo: la imagen de la derecha, pregunta parlamentaria no respondida, de septiembre de 2015, trece meses antes de que D. Mariano Rajoy Brey fuera nombrado presidente del Gobierno, y hace ya dos legislaturas. Se preguntaba sobre el dinero recaudado pregunta-parlamentaria-dinerto-jgpor tasas judiciales y posibles modificaciones legales, que, por  cierto, aún no se han hecho. Igual que seguimos, como en 2014, sin saber dónde está ese dinero, el recaudado y el que se sigue recaudando, porque el Gobierno dijo en 2014, contestando precisamente a una pregunta parlamentaria, que no lo sabía (imagen de la izquierda) y no ha contestado al respecto a preguntas parlamentarias estas dos últimas legislaturas, como a estas del Senado de este enlace.

Para no ser controlado, alegó el Gobierno en funciones que la ley que regula cómo debe funcionar el Gobierno, y también el Gobierno en funciones, la Ley 50/1997, titulada oficialmente “Ley del Gobierno”, no era clara, como primer argumento, y que había que estudiarla, y, después, una vez estudiada, que no incluía ese control, porque un Gobierno, dice el Gobierno en funciones, solo responde ante las Cortes de las que procede, y al estar en funciones ya no responde ante nadie.

La “lealtad constitucional” que es un principio de la Ley 50/1997, consiste, según el Gobierno en funciones, en que el Gobierno en funciones esté indefinidamente fuera de control.

Hay que ver qué mal planteada y redactada está pues ese Ley 50/1997, Ley del Gobierno, si permite decir al Gobierno en funciones lo que el catedrático de Derecho Constitucional Joan Vintró, resumió así: “En definitiva, para el actual ejecutivo español la expresión “Gobierno en funciones” equivale a “Gobierno sin control“.

Una se pregunta quién habrá sido quien haya redactado tal ley, de forma tan terriblemente defectuosa que ha dejando en la indefinición política permanente a un país, primero por ser oscura, por lo visto, y luego por oponerse de forma indefinida al control parlamentario, y pese a opiniones doctrinales en contrario que sostienen enérgicamente que ese control sigue siendo exigible por motivos constitucionales y legales.

Pues vayamos a las actas parlamentarias, que ahí está todo.

Oh, sorpresa. Vaya, vaya, vaya. ¿Pero quién aparece por aquí? Tiremos del hilo.

Resulta que quien promovió y redactó esa ley tan desconocida para D. Mariano Rajoy Brey, presidente del Gobierno en funciones, y por lo visto tan mal redactada, fue el Gobierno del que en 1997 formaba parte D. Mariano Rajoy Brey como ministro del Gobierno de D. José María Aznar.

En este enlace a la web oficial de La Moncloa está la referencia oficial a lo aprobado en Consejo de Ministros de 20 de diciembre de 1996, que incluye la aprobación del “proyecto de ley del Gobierno”.

Y fue el propio D. Mariano Rajoy Brey, como ministro de Administraciones Públicas del Gobierno de D. José María Aznar, quien presentó y explicó públicamente ese proyecto de ley en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, diciendo además que era iniciativa personal suya.

moncloa-1996

En este enlace a la web oficial de La Moncloa consta la transcripción oficial de la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de 20 de diciembre de 1996.

En esa rueda de prensa oficial D. Mariano Rajoy Brey dijo lo siguiente:moncloa-1996-2

Con la presentación y aprobación por el Consejo de Ministros de este Proyecto de Ley, el Ministerio de Administraciones Públicas culmina, para el presente año 1996, el programa legislativo que había presentado en la primera sesión en la que, como Ministro, tuve ocasión de comparecer en el Congreso de los Diputados.

O sea, que es suyo ese proyecto; lo dice él mismo. Era su idea promoverlo, lo había anunciado antes oficialmente en el Congreso y en efecto lo promovió.

Y lo hizo por regeneración democrática, además, de la que el Partido Popular ya era adalid, en 1996:

[…] con este Proyecto de Ley el Gobierno apuesta, de una forma clara y contundente –y voy a dar algunos ejemplos–, por democratizar el funcionamiento de las Instituciones, del Gobierno; huye del establecimiento de privilegios y fortalece con claridad la división de poderes. Responde, por tanto, al planteamiento de regeneración democrática que ha hecho el Partido Popular a lo largo de estos últimos años.

Y añade D. Mariano Rajoy Brey, ministro en 1996, que todos los actos del Gobierno estarán sometidos a control de un tipo o de otro:

Particularmente, quiero señalar tres temas que me parecen de especial significación. El primero, y probablemente el más importante, es que la propia Ley del Gobierno y, luego, el Proyecto de Ley, que se presentará en el mes de enero, de la Ley de Jurisdicción Contencioso-Administrativo ratifica que todos los actos del Gobierno, además de ser y estar sometidos al control político del Parlamento, son recurribles ante los Tribunales de Justicia. Por tanto, no hay actos del Gobierno que no sean susceptibles por cualquier ciudadano de ser recurridos ante los Tribunales de Justicia.

Éste, sin duda, es un tema muy importante; contribuye claramente al principio de división de poderes; establece dónde están los límites de la acción del Gobierno y, por tanto, significa, en mi opinión, un avance importante respecto a la situación actual.

En segundo lugar, se establece también una definición clara de las decisiones que puede adoptar el Gobierno en funciones, que, lógicamente, deben ser actuaciones de mera administración o actuaciones que respondan a necesidades urgentes y muy especiales del momento.

Resumiendo: el proyecto de ley era estupendo y el control algo esencial.

Y fue ese mismo D. Mariano Rajoy Brey, ministro de Administraciones Públicas, quien presentó y defendió en las Cortes en 1997 ese mismo proyecto, que, aprobado por las Cortes, dio finalmente lugar a la ley.

En este enlace está el Diario de Sesiones del Congreso de 26 de junio de 1997.

debate-parlamentario-1997

Es curioso cómo sale una y otra vez el mismo D. Mariano Rajoy Brey, presidente del Gobierno en funciones y hoy presidente a secas, que no tenía claro qué decía la ley, primero, y que luego dijo que en función de su propia redacción su propia actuación quedaba exenta de control parlamentario.

Esa ley no ofrece duda que es de redacción de su entonces ministerio y que salió de la tramitacion parlamentaria aprobada tal cual, con un par de retoques de nada; ahí están las actas parlamentarias. Desde entonces ha sido modificada una vez, estando el propio D. Mariano Rajoy Brey, como presidente del Gobierno, pero, vaya, tampoco se tocó la parte sobre el Gobierno en funciones. O sea, que es redacción suya de su ministerio primero y  de su Gobierno después casi el 100% de la ley.

Anda, pues, D. Mariano Rajoy Brey aquejado de dos graves dolencias jurídico-políticas: la amnesia jurídico-política y la esquizofrenia jurídico-política. Y particularidad de esas dolencias cuando las padece quien manda es que a quien le duele es al Estado de Derecho.

Una pena que el Tribunal Constitucional, médico jurídico de dolencias jurídico-políticas, haya preferido sestear a curar.

Porque en la interpretación constitucional quizá habría tenido que valorar el Tribunal Constitucional, como en cualquier interpretación, los antecedentes históricos y legislativos. Y habría salido quizá a relucir que D. Mariano Rajoy Brey, ministro, fue el autor de la ley que según D. Mariano Rajoy Brey, presidente en funciones, permite que D. Mariano Rajoy Brey se vaya de rositas del control parlamentario y que, además, no era eso lo que decía el ministro Rajoy en 1997.

Y como

¿quiere usted saber qué dijo en el Congreso D. Mariano Rajoy Brey, ministro de D. José María Aznar, cuando presentó y defendió su ley ante las Cortes en el año 1997?

En este enlace a la web oficial del Congreso está toda la tramitación legislativa de la Ley 50/1997. Lo resumo. Dijo D. Mariano Rajoy Brey en las Cortes en 1997 lo mismo que en la rueda de prensa oficial de 20 de diciembre de 1996 en la que presentó a la opinión pública el proyecto:

1º que su ley era estupenda e inmejorable de planteamiento y redacción, en todo

2º que todos los actos del Gobierno debían estar controlados porque eso es lo propio de un Estado de Derecho, donde todos los actos del Gobierno han de tener control político, constitucional o jurisdiccional.

A continuación transcribo lo que dijo D. Mariano Rajoy Brey, ministro de D. José María Aznar, en el año 1997, al presentar a las Cortes la ley que en 2016 D. Mariano Rajoy Brey, presidente de Gobierno en funciones, consideró que necesitaba un informe jurídico para poder interpretarla, primero, y que era motivo suficiente para no ser él mismo controlado por las Cortes, después.

1.- Sobre la necesidad y las bondades de la ley, por fin aprobado tras varios intentos fallidos desde 1978, se extiende D. Mariano Rajoy Brey, así que resumo en dos frases suyas:

  •  “viene a cubrir una laguna legal en nuestro ordenamiento al dotar a un órgano fundamental, como es el Gobierno, de una regulación unificada y coherente, de conformidad con los principios y exigencias constitucionales
  • Se ofrece así una regulación clara y sencilla

2.- Sobre la necesidad de que todo Gobierno esté controlado o bien por las Cortes para control político o bien por los tribunales para control jurisdiccional o por el Tribunal Constitucional, selecciono estos párrafos:

En segundo lugar, la duda que a menudo se ha suscitado en la doctrina, tema éste ciertamente polémico, sobre la existencia o no de actos ajenos a cualquier control jurídico, encuentra también su solución en este proyecto. En efecto, conviene destacar que aunque tradicionalmente se ha venido mostrando la dificultad de sujetar a normas actos de naturaleza política, no debe olvidarse que nuestra Constitución consagra un Estado de Derecho al que quedan sujetos todos los poderes públicos. El Gobierno no podía ser una excepción, y este proyecto así lo reconoce, previendo, por una parte, el control político pleno de las Cortes Generales sobre la actuación del Gobierno y, por otra, el control jurisdiccional por parte de la jurisdicción contenciosa-administrativa y del Tribunal Constitucional, de acuerdo con sus leyes reguladoras respectivas, con la finalidad de garantizar el control jurídico de la actividad del Gobierno en el ejercicio de sus funciones.
En este punto no podemos olvidar, y así queda nítidamente plasmado en el proyecto, que toda la actividad gubernamental, y también y específicamente la desarrollada en el ejercicio de la función de dirección política, no puede quedar nunca al margen del Derecho, resultando de aplicación, bien los controles jurídicos típicos o propios de la actividad de producción normativa y de ejecución, es decir, los controles propiamente jurisdiccionales, o bien los controles políticos jurídicamente regulados.”

El título IV constituye, por su parte, una de las principales novedades del proyecto, y viene a llenar un vacío normativo que no debía mantenerse por más tiempo; me estoy refiriendo a la regulación del Gobierno en funciones. De esta manera, el proyecto de ley da respuesta a una situación que nuestra Constitución contempla de manera parca en su artículo 101, pero que deja sin resolver, como es la posición constitucional del Gobierno en funciones. En el único artículo del título IV se establece un criterio general que debe ser respetado por el Gobierno en funciones en toda su actuación, el de limitarse al despacho ordinario de los asuntos públicos, debiendo abstenerse de adoptar, salvo casos de urgencia debidamente acreditados, cualesquiera otras medidas.

Sin embargo, la regulación del proyecto de ley no se limita a establecer un principio general, sino que establece límites concretos tanto a la actuación del presidente como de su Gobierno en esta situación. Así, el presidente no podrá proponer la disolución de las Cámaras, ni la convocatoria de un referéndum consultivo, ni plantear una cuestión de confianza. Por su parte, el Gobierno en cuanto tal no podrá aprobar el proyecto de ley de presupuestos ni presentar proyectos de ley. En definitiva, se trata de asegurar que el Gobierno en funciones actúe de acuerdo al principio de lealtad constitucional, entendiendo que el objetivo último de toda su actuación radica en la consecución de un normal desarrollo del proceso de formación del nuevo Gobierno, facilitando el adecuado traspaso de poderes al mismo.”

Vaya con la amnesia jurídico-política. Vaya con la esquizofrenia jurídico-política.

Y vaya, vaya, vaya, qué Tribunal Constitucional tenemos.

O mejor dicho, que no tenemos.

Verónica del Carpio Fiestas

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Acerca de Verónica del Carpio Fiestas

Abogada desde 1986. Colegiada ICAM nº 28.303 Profesora de Derecho Civil en el Departamento de Derecho Civil UNED desde 1992 Despacho profesional: C/ Santísima Trinidad, 30, 1° 5, 28010 Madrid (España) Tf.(+34) 917819377 e-mail veronica@delcarpio.es Twitter @veronicadelcarp Página web personal www.delcarpio.es Tengo DOS blogs jurídicos: El bosque y los árboles https://veronicadelcarpio.wordpress.com/ Rayas en el agua https://elotroblogdeveronicadelcarpio.wordpress.com/
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