El dibujo y el despotismo

Quizá usted haya leído a Stendhal, uno de los grandes novelistas el siglo XIX. Su obra La Cartuja de Parma, que con criterio general de fidelidad histórica describe los tiempos convulsos de las guerras napoleónicas, contiene los siguentes textos, en el contexto de una zona geográfica, Milán, gobernada a la sazón por un tirano:

“[…] al archiduque, que residía en Milán y gobernaba en nombre de su primo el emperador, se le había ocurrido la lucrativa idea de especular con el trigo. En consecuencia, se prohibió a los labradores vender sus granos hasta que su Alteza hubiera llenado sus depósitos.”

“En mayo de 1796, tres días después de la entrada de los franceses, un joven pintor miniaturista llamado Gros, que estaba un poco loco y que más tarde alcanzaría la fama, llegó con el ejército y oyó contar en el gran café de los Servi (que entonces estaba de moda) las hazañas del archiduque, que era un hombre de extremada corpulencia. Gros cogió la lista de los helados, impresa en una hoja de un feísimo papel amarillo y, dándole la vuelta, dibujó a un soldado francés dando un bayonetazo en la barriga del obeso archiduque, de la cual salía trigo en vez de sangre. Esa cosa llamada broma o caricatura era desconocida en esta tierra de cauteloso despotismo. El dibujo, que Gros dejó encima de la mesa del café de los Servi, fue como un milagro del cielo; aquella misma noche se grabó y al día siguiente se vendieron veinte mil ejemplares.”

El dato se completa con otro episodio, poco tiempo después. El Marqués del Dongo, aristócrata acérrimo partidario del bando totalitario, en un vaivén político, y en recompensa por sus servicios, accede a un puesto de poder, del que es destituido por su propia incompetencia. Despechado, el noble hace algo en contra de sus más íntimas convicciones, pues es radicalmente opuesto a la libertad de prensa, en una época en que a quien pillaran ejerciendo esa libertad podía sufrir consecuencias graves:

Un buen día se enteró de que Su Majestad se había dignado aceptar graciosamente la dimisión de su cargo en el gobierno y al mismo tiempo le otorgaba el nombramiento de `segundo mayordomo mayor´ del reino lombardo-veneciano. El marqués se indignó ante la atroz injusticia de que se le hacía víctima, y él, que tanto execraba la libertad de prensa, hizo a un amigo imprimir una carta“.

Esto, en la época napoleónica.

En el mundo actual, parece que hay quien no entiende que la libertad de prensa y la libertad de expresión consisten precisamente en la posibilidad de decir lo que moleste, incluyendo al poderoso en el Poder político o económico constituido, al poderoso que lo es porque puede coger un arma, a la mayoría y a la minoría, con o sin buen gusto, porque el mal gusto NO esta prohibido ni debe estarlo. Y si en Españajistán, no lo olvidemos, la revista satírica El Jueves se ¿censuró? ¿autocensuró? en el año 2014 en una portada sobre la abdicación del rey, aquí lo más que ha pasado es que haya habido dimisiones de dibujantes. No, vayamos más allá, aquí TAMBIÉN pasó en lo que en términos históricos es apenas un suspiro, en 1977, que se atentó con bomba contra una revista satírica, El Papus, y mataron a una persona. Aquí también se ha matado por dibujos.

Matar por un dibujo.

Volvamos a decirlo, y esta vez en las mayúsculas que en internet representan subir la voz. MATAR POR UN DIBUJO.

En el año 2015 los nuevos/viejos déspotas también se ofenden y hasta matan por dibujos; también la broma y la caricatura son desconocidas en algunas mentes de despotismo. Matar es fácil, decía el título de una novela de Agatha Christie, y la civilización hoy se basa en el presupuesto, falso, de que nadie va a coger hasta un arma, un simple cuchillo de cocina, arma asesina que no cuesta trabajo encontrar, y clavarlo en el pecho de cualquier transeúnte por el motivo más fútil o porque le parezca que merece morir por lo que sea, incluyendo unos dibujos. Y cuando cosas parecidas suceden luego aparecen los “explicadores“: quienes sin justificar los asesinatos “explican” que, claro, hay gente dolida con dibujos, y que eso de los dibujos también es agresión y también es terrorismo, y que, bueno, en fin, no tendrían que haber matado a los que hacen dibujos, claro, pero que, en fin, ellos mismos al fin y al cabo en cierto sentido se lo han buscado provocando, y que debían haber dejado de dibujar. Y luego estan los “generalizadores”: unas personas han matado en nombre de su dios, cuando por cierto también lo hacen contra gente de su propia religión, y eso significa que todos los que tienen ese dios pueden matar y lo harán. Y luego están los “vengativos”: bien que hayan muerto los asesinos, porque se lo merecían, y así nos evitamos la pena de muerte que, bueno, está feo pedirla, sí, y no la pido, pero así se soluciona. Todos estos razonamientos y más por el estilo, si es que son razonamientos, los encontrará usted en redes sociales, y fuera de ellas, con ocasión del asesinato de periodistas y dibujantes de la revista satírica Charlie Hebdo, y demas barbaridades terroristas incluyendo asesinatos antisemitas de estos días en Francia, y en casos anteriores análogos.

Qué pena.

Ahora queda la respuesta del Estado de Derecho, que solo debe plantearse desde el mantenimiento de las garantías. Los terroristas ganan cuando apenas nadie se atreve a reproducir las viñetas que han dado pretexto a los asesinatos en las portadas de los periódicos. Los terroristas ganan también cuando la reacción del Estado de Derecho es rebajar las garantías.

Porque luego pueden aparecer los “torturadores oficiales”, y no hace falta irse muy lejos en el tiempo, que ahí sigue Guantánamo: torturaré a quien me parezca terrorista, y lo mantendré indefinidamente en prisión sin juicio si así puedo conseguir evitar una sola muerte de los míos. Y se entra en el debate de si la tortura es eficaz o no, como si ese debate fuera siquiera moralmente admisible.

Quiero vivir en un mundo donde nadie mate por un dibujo y donde el Estado de Derecho dé respuestas  al terror como Estado de Derecho. Matar es fácil; soñar, también.

Se incluye un enlace, a una música. La nana que compuso una madre judía en un campo de exterminio nazi, a su hijo. Ambos murieron asesinados.

Wiegala, por Ilse Weber, música contra la barbarie.

Wiegala 

Verónica del Carpio Fiestas

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Acerca de Verónica del Carpio Fiestas

Abogada desde 1986. Colegiada ICAM nº 28.303 Profesora de Derecho Civil en el Departamento de Derecho Civil UNED desde 1992 Despacho profesional: C/ Santísima Trinidad, 30, 1° 5, 28010 Madrid (España) Tf.(+34) 917819377 e-mail veronica@delcarpio.es Twitter @veronicadelcarp Página web personal www.delcarpio.es Tengo DOS blogs jurídicos: El bosque y los árboles https://veronicadelcarpio.wordpress.com/ Rayas en el agua https://elotroblogdeveronicadelcarpio.wordpress.com/
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Una respuesta a El dibujo y el despotismo

  1. Heber Rizzo dijo:

    Disentimos en un punto. El islam es completamente diferente a las otras religiones monoteístas. Recuerde que “islam” significa sumisión, y que el corán es la palabra dictada por su dios, verdad absoluta que, a diferencia de lo que sucede en la biblia, no puede ser interpretada.
    En los casos en que dos suras sean incompatibles, no se analiza ni se estudia ni se interpreta: se adopta como válido el más reciente, es decir, el escrito en último lugar.
    El cristianismo (con todos sus males para un ateo anticlerical como yo) no busca, en sus fundamentos, el poder terreno; de eso se encargarán los clérigos.
    El judaísmo, por su parte, mucho más violento que el cristianismo, no busca convertir a nadie sino proteger a su “pueblo escogido” de los avatares del mundo exterior.
    El islamismo, en cambio, es una doctrina religioso-política, que ordena la expansión y la conversión o muerte de los “infieles”. Incluso ordena, sin ambages, matar por la espalda a los apóstatas o a los ateos como yo.
    Esa “generalización” que Ud. ataca desaparecerá, quizás, si algún día los llamados “islamistas moderados” rechacen explícitamente la violencia y las ansias de conquista y aprendan a respetar los derechos de los demás. Hasta ahora ninguno de ellos lo ha hecho.

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